El cambio climático está afectando a todas las especies y ecosistemas del planeta, aunque no siempre en la misma proporción. En el Ártico, los investigadores habían delimitado una zona a la que habían bautizado como “la última zona helada”, ya que, por sus condiciones, los expertos consideraban que sería el territorio que mejor resistiría frente al cambio climático. Sin embargo, un estudio publicado este jueves en la revista Nature Communications Earth & Environment advierte de que el pasado verano se formaron grandes zonas con agua debido a las condiciones atmosféricas, y el 14 de agosto se registró la menor concentración de hielo marino en este territorio: solo un 52% de lo registrado habitualmente desde 1979. Solo en 1985 había caído hasta el 57%.





























