La mañana del sábado 7 de octubre cambió para siempre la vida de Israel. Alrededor de las 6.30, un ataque terrorista coordinado por Hamas asesinó a civiles, sin importar edad ni sexo. Fueron horas de extrema crueldad, sobre todo por las imágenes que se vieron luego y por los relatos de quienes sobrevivieron.




































