Al menos 19 personas murieron, entre ellas dos niños y una mujer embarazada, y decenas resultaron heridas, en dos ataques rusos en la región ucraniana de Odesa, un día después de que los gobernantes de la OTAN concluyeron su cumbre en Madrid con el anuncio del envío de 800 millones de dólares en nuevas armas para Ucrania.


































