Una funcionaria de Sanidad se confundió al considerar que Cabo Verde, la isla donde había partido el barco, forma parte del continente asiático y no del africano. Por eso se le otorgó a la embarcación la llamada “libre plática”, lo que implica que tanto pasajeros como tripulación pueden descender a tierra firme. Doce horas después, Una vez descubierto el fallo, llegó la orden de retirar la “libre plática” de la nave. “Señores este buque está en cuarentena en virtud de las disposiciones del Estado Nacional, nadie puede bajar o subir”, se informó oficialmente. En esos momentos también se llevaba a cabo en el barco una inspección rutinaria de la Prefectura Naval Argentina. El personal policial tuvo que desembarcar y trasladarse a través de un corredor seguro a un centro de aislamiento de la institución.