Los datos indignan y preocupan. En todo el país los casos de muertes violentas contra las mujeres ceden muy poco pero, en provincias como Jujuy, crecen sin que la administración de Gerardo Morales enseñe alguna reacción o política pública contundente para detener la violencia. Al contrario, sus funcionarios, le echaron la culpa a la cuarentena por el coronavirus.

































