El matrimonio que sufrió el violento ataque mapuche en un complejo de cabañas ubicado a 15 kilómetros de El Bolsón, en la provincia de Río Negro, decidió dejar el lugar donde vivían desde hace un año. Hasta allí se habían mudado con la ilusión escapar del caos de la Capital Federal, pero el escalofriante episodio vivido durante la madrugada del jueves fue la gota que rebalsó el vaso. “Era el sueño de mi mujer vivir acá. Pero la tranquilidad que buscamos ya se perdió. Buscaremos otro lugar siguiendo lo nuestro: estar tranquilos, pero no en una ciudad”, aseguró hoy Pablo Conti, una de las víctimas.



































