Hablar con las mascotas como si fueran personas es una práctica mucho más común de lo que parece. Muchas personas incluso interpretan sus gestos como si estuvieran manteniendo una conversación. Aunque para algunos puede parecer una conducta curiosa, desde la psicología se trata de un comportamiento vinculado con la forma en que los seres humanos construyen vínculos y expresan afecto.



































