La obligatoriedad del debate preelectoral para la elección presidencial a través de una ley ha sido un gran avance para nuestra sociedad. Contamos con una importante herramienta a la hora de definir el voto viendo contrastados los argumentos de uno y otro candidato, enfrentados cara a cara y transmitido en directo para todo el país. Mas allá de los estudios sociales tendientes a demostrar la influencia o no de estos debates en los resultados finales de la elección, éstos se han convertidos en un derecho de todos los ciudadanos argentinos.
































