Nuestra ciudad de Santa Fe está próxima a cumplir sus 450 años de vida. Y como parte de su población, la colectividad judía los celebra con regocijo, augurando muchos años más de progreso y avance para todos y todas, de modo que sea amable con quienes ya vivimos y con quienes llegan a poblarla. Quizá muchos de los nuevos habitantes vengan buscando nuevos horizontes, más benévolos y generosos de los que tenían en sus lugares de origen, tal como lo hicieron muchos de nuestros antepasados que vinieron buscando paz y felicidad































