Ha terminado el proceso, larguísimo, que llegó hasta un nuevo presidente electo. Nada ha sido tan terrible como la larga espera. Macri lo hizo. Desvirtuó, le quitó virtudes a Horacio Rodríguez Larreta, propició a Patricia Bullrich y alentó a Javier Milei. Aquella oposición del 65/70 % contra el magro 18/20% del oficialismo trocó a tercios y esto que hoy se ve. El contrafactismo siempre es improbable. El triunfo de Milei tiene mucho de Mauricio. El reparto de la torta dirá el secreto de cómo fue esa alianza con los ojos populares adivinando.


































