La magnífica pintura de Juan Arancio, que representa el momento en que Juan de Garay procede a formalizar la fundación de Santa Fe el domingo 15 de noviembre de 1573, contiene todos los elementos que uno imagina presentes en aquel acontecimiento, logrando un realismo conmovedor. Allí, junto al recién plantado "rollo de la Justicia", aparece la imagen del fundador, con su espada, su yelmo y su coraza, que cumple los rituales que dan solemnidad al acto, y a su lado, un personaje con ropajes que le destacan, labra el acta en el que quedó perpetuado tan relevante suceso para el largo futuro que llega hasta nosotros y que avanzará más allá de nuestras vidas.


































