La teoría de Noelle-Neumann postula que los individuos evalúan el clima de opinión mediante un "sentido cuasi estadístico", ajustando su expresión pública para evitar el aislamiento social. En los primeros meses de la presidencia de Milei, su discurso antisistema y sus reformas ultraliberales –como el ajuste fiscal drástico, la eliminación de subsidios y la desregulación de mercados– generaron una percepción de apoyo mayoritario, amplificada por las redes sociales y encuestas iniciales. Esto silenció a críticos, desde sindicatos hasta sectores medios, que temían ser percibidos como minoría. Sin embargo, la recesión económica, el cierre de empresas y comercios, el aumento del desempleo, el incremento de la desigualdad, la pobreza que se observa en las calles, y la caída del consumo, rompió este silencio. La derrota en la provincia de Buenos Aires, que representa casi el 40% del electorado nacional, refleja cómo las opiniones disidentes, antes reprimidas, se consolidaron en las urnas, creando una espiral inversa donde el consenso pro-Milei se desvanece.