El lanzamiento del "perottismo" santafesino, con un deslucido acto virtual (acorde a las exigencias de la coyuntura y a despecho de las prácticas históricas del peronismo, con movilizaciones y concentraciones lo más grandes posibles), pudo haber pasado inadvertido para la mayor parte de la sociedad, cuya atención está naturalmente centrada en los efectos individuales y colectivos de la emergencia sanitaria, la acuciante situación económica y, en buena parte, por las alternativas de la final del campeonato nacional de fútbol protagonizada por el Club Atlético Colón. Pero no fue así para la dirigencia justicialista santafesina (que ya registró reacciones críticas desde otros sectores), y hay razones para suponer que fue la escenificación de un punto de quiebre a nivel nacional.


































