El gobierno vuelve de Brasil con la amenaza de Lula da Silva de “hablar con el FMI para quitarle el cuchillo del cuello a la Argentina”. No es el mejor momento geopolítico del vecino presidente, cuestionado por su fallido intento de intermediar entre Ucrania y Rusia inclinado hacia el interés de Vladimir Putin. Tampoco las apelaciones a la Unasur o la exhibición de precandidatos presidenciales -Sergio Massa, Daniel Scioli, Agustín Rossi- le darán respuestas inmediatas a las urgencias argentinas.




































