“Las restricciones son muy necesarias. En los lugares donde las restricciones se cumplieron, por ejemplo, en el Gran Buenos Aires, la caída fue más significativa que en la Ciudad, donde las clases siguieron y los controles fueron más relajados. Quiero que todos entiendan es que las clases presenciales son un riesgo que se potencia, es un riesgo creciente. No lo digo yo, es una experiencia vivida en todo el mundo”, insistió Alberto Fernández, apuntando con el Gobierno porteño, que contó con el aval de la Corte Suprema de la Nación para mantener las aulas abiertas.