Ante esta situación, es muy difícil que un gobierno en sus últimos meses de gestión pueda generar la confianza suficiente para implementar un plan a mediano plazo. Es muy conveniente que los argentinos decidamos en democracia tan pronto sea posible quién va a conducir el futuro. Entiéndase bien, no estoy diciendo que todo debe terminar en primera vuelta, pero dada la situación sería lo más conveniente. Porque cuanto más rápido se elimine la incertidumbre sobre el nombre del Presidente para los próximos cuatro años, más rápido vamos a poder ponernos manos a la obra. Si vamos a un balotaje, que es totalmente constitucional, vamos a estar otro mes calculando quién va a ganar, qué va a hacer, qué puede pasar…