"Nuestra sociedad no elige a sus magistrados, jueces o fiscales, por ninguna iluminación que porten y les permita dar por válidas sus opiniones sobre cualquier tema sin respaldo, sino que los elige por la capacidad que demuestren para analizar con sana crítica y tras el debate contradictorio de las partes, las constancias incorporadas al proceso en las que funden entonces sus conclusiones, sobre todo si se ha reclamado la opinión de especialistas en la materia a abordar y las han dado, una y otra vez, en cuatro ocasiones", se quejó la defensa de Boudou.