Martínez destacó además la importancia de las Audiencias Públicas que se realizaron en Rosario y Santa Fe para la redacción de los proyectos. “La verdad es que las Audiencias fueron muy ricas en cuanto a los testimonios de los damnificados, tanto empresas como particulares. Además, participaron en ellas autoridades del Ministerio Público de la Acusación, autoridades municipales, y también representantes del Ministerio de Seguridad de la provincia. Uno de los problemas que se discutió allí fue justamente las dificultades que existían hasta ahora por ausencia de herramientas legales de los Fiscales para ir contra las mafias que amparan la comisión de estos delitos. Al único que se podía castigar era al hurto famélico, flagrante, es decir al que encuentran robando medio metro de cable para venderlo. Pero toda la mafia, chacaritas, desarmaderos, chatarrerías que amparan y promueven el desarrollo de esta actividad delictiva no podían ser atrapados por el accionar de la justicia. Por eso este proyecto establece un régimen para que aquellos que comercialicen estos cables deban declarar el origen, tengan que tener el número de documento y deben dejar sentado de donde surgen cada una de las piezas o que venden. Así el Gobierno Provincial conjuntamente con los municipios controlarán de manera periódica si ese registro coincide con el stock, por ejemplo, y en el caso de que no se cumpla con la norma que estamos estableciendo se disponga la clausura y la remisión de esa información al Ministerio Público de la Acusación. A la vez esta Ley establece no solamente la posibilidad de que los Municipios colaboren sino también la posibilidad de constituir una Mesa Interinstitucional donde participen las empresas privadas y públicas afectadas por esta situación y que no solamente se destine al control a desarmaderos y chatarrerías sino también a aquellos que funden los materiales y aquellos que los transportan de manera ilegal”, finalizó el legislador.