La euforia por la baja del riesgo país consiguió disipar diversas preocupaciones que la administración central se limita a tratar y exponer únicamente en la intimidad de las reuniones de mesa chica que se suelen realizar los martes en Casa Rosada, integrada por los hermanos Milei, el asesor Santiago Caputo, Manuel Adorni, los primos Menem, Guillermo Francos y Patricia Bullrich. El temor a las filtraciones que puedan surgir de los encuentros ampliados de los jueves llevó a tomar esa determinación hace un par de meses debido a la obsesión por la confidencialidad que caracteriza al “triángulo de hierro”. Entre las cuestiones que venían generando sosiego en los principales accionistas de La Libertad Avanza aparece como eje central la caída en la imagen de los altos funcionarios oficialistas, y por supuesto, de la gestión económica en general.

































