Cristina Kirchner fue la figura central del acto en Plaza de Mayo que organizó el Gobierno por el Día Internacional de los Derechos Humanos y para conmemorar los 38 años del regreso de la democracia y no desaprovechó la oportunidad para brindar un fuerte discurso de alto contenido político con críticas a la oposición y, especialmente, al Fondo Monetario Internacional, el mismo día en que el organismo anunció que las conversaciones con la Argentina para reestructurar la deuda contraída durante la gestión de Macri estaban avanzadas.


































