- Es un buen momento para Juntos por el Cambio, en particular para el radicalismo. Hubo una etapa que nuestro partido fue importante pero no trascedente porque no definió rumbos en Juntos. Ahora estamos en una nueva etapa donde cambia la situación del Pro, de la Coalición Cívica y de la UCR. El Pro tiene actores diversificados, ya no es más Macri que resuelve a gusto y piacere sino que es un componente como lo es (Horacio) Rodríguez Larreta o como (Patricia) Bullrich; eso democratiza la discusión y cambia la relación con otros actores.(Elisa) Carrió tiene una relevancia más relativizada. La UCR asume un rol diferente con la incorporación de nuevos actores y la elección de la nueva mesa lo pone en un lugar diferente. La novedad en las últimas elecciones nacionales vinieron de la mano del radicalismo: (Facundo) Manes, (Martín) Tetaz, Carolina Losada, (Rodrigo) De Loredo, (Maximiliano) Pullaro. Actores nuevos que se han incorporando, aire nuevo al radicalismo. La UCR levanta la mirada y entiende que la mejor forma de fortalecer a Juntos por el Cambio es mirar 2023 con personalidad propia, con actores propios, con un candidato a presidente como plantea Morales que, me parece es la estrategia nacional más conveniente para el radicalismo. Nuestro grupo se alienó con Morales. Debemos tener una estrategia nacional, somos un partido nacional con sus particularidades en cada provincia, pero que tiene estrategia nacional y candidato a presidente. Podrá ser Morales, (Alfredo) Cornejo, Manes, o el propio (Martín) Lousteau.