“Si estuviéramos en un país normal, estaríamos festejando una elección, pero no estamos en un país normal, estamos en esta Argentina”, fue el inicio de su discurso, en el que ya dejó en claro cuál iba a ser la tónica del mismo. “Los argentinos vivimos con angustia, con miedo, sin poder soñar ni proyectar ni vivir una vida normal. Pero hoy tenemos motivos para trabajar juntos. Conducir y liderar un cambio profundo en la Argentina. Un cambio que deje atrás para siempre la corrupción, que abra paso a la austeridad. Que deje atrás el despilfarro y que cuide cada uno de los bienes y los trabajos de los argentinos. un cambio que deje atrás una educación presa de discutas políticas que repercuten en nuestros hijos, en nuestros jóvenes. Hoy hemos dado un paso importante”, expresó.