- El grave problema que nosotros tenemos es que la gente no entiende el rol de la defensa hasta que ellos mismos o un pariente se enfrentan ante una situación de proceso. Ahí se dan cuenta de cuál es el rol. Nosotros no defendemos los delitos, defendemos a los seres humanos. No para evitar que los sancionen si corresponde una sanción, sino que para que la sanción sea justa. Ése es nuestro objetivo. Y además, por supuesto, sobre todo la Defensa de Nación (esto todavía Santa Fe no lo tiene), también defendemos víctimas, por la ley de Víctimas. Nosotros defendemos a las víctimas de delitos graves, les damos patrocinio y querellamos. O sea, somos como un gran estudio de abogados, pero con un alto nivel de especialización. Y además, cuando el caso lo amerita y no se ha hecho justicia en el ámbito de la República y ha habido violación de derechos humanos (porque no se respetó la defensa, porque la persona fue víctima de apremios, o por lo que fuera), la Defensa pública puede llevar el caso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Ante la Comisión Interamericana primero y ante la Corte Interamericana después. Y lo hacemos, cuando ha habido violación a los derechos humanos. Yo sé que muchas veces la gente tiene una visión de que si nosotros no existiéramos, a los culpables se los condenaría. Pero el riesgo es que si nosotros no existiéramos se podría condenar a inocentes. Mire el gravísimo problema que ahora tienen en Salta con las dos turistas francesas, que hasta el padre de una de ellas está luchando porque sabe que se condenó a un inocente.