Están las sensibilidades urbanas de quienes han padecido inundaciones por eventos extraordinarios combinados con deficientes respuestas humanas. Y están los impactos productivos de sectores expuestos a eso que genéricamente llamamos clima. En cualquier caso, "El Niño" es una expresión que -desde la sufrida experiencia- predispone a la reacción, que no es lo mismo que la respuesta.


































