Paralelamente, al Corte le tocará también intervenir, por competencia originaria establecida por la Constitución Nacional (es decir, de manera directa y no por la vía de apelaciones) en los planteos de las provincias contra el gobierno central. Entre ellos, el de la provincia de Buenos Aires, por el mismo fondo que obtuvo durante la pandemia, a costa de Capital Federal, y que ahora le quita el actual Poder Ejecutivo; aunque no para devolverlo a su beneficiario original. La paradoja es que esa misma cuestión está a estudio de la Corte, que ya dispuso en su momento una cautelar a favor de la Ciudad para que se le restituya ese dinero; orden que no cumplieron ni Alberto Fernández ni Javier Milei. Y que, en su momento, fue el disparador del fallido proceso de juicio político contra los ministros del Tribunal que llevó adelante la gestión anterior durante todo el año pasado. Como una serpiente que se muerde la cola, el gobernador Axel Kicillof busca amparo ahora de parte de un cuerpo al que el kirchnerismo gobernante se empeñó en desacreditar e intentó remover.