"Algo que para mí es central y creo que la policía en los últimos tiempos lo ha perdido, no sólo la de Santa Fe sino también las fuerzas federales, es el ejercicio del mando. Para mí eso es central – insistió Brilloni-. El mando no es sólo ordenar 'vaya para allá o para acá; es dar el ejemplo, motivar, acompañar y controlar al personal. Es en términos más actuales, ejercer liderazgo. Ese ejercicio del mando en una institución policial cobra una especial relevancia porque es la cara visible del estado las 24 horas, tiene un arma en la cintura y la facultad y obligación de proceder ante un hecho delictivo. El policía de calle – continuó- necesita de un jefe que lo asista; que no sólo pelee por su sueldo, sino que también lo vaya guiando respecto de cómo se deben hacer las cosas para no caer en la tentación. Debe contar con un guía que tenga muy en claro el ejercicio del mando para cumplir su misión", explicó.