Confirmado el retorno de la presencialidad plena a las escuelas desde el lunes, la provincia define los detalles para organizar el trabajo sin descuidar las pautas sanitarias. Para ello, la ministra de Educación, Adriana Cantero, se reunirá este viernes con los directores de las nueve regionales y sus coordinadores pedagógicos. La idea es ajustar los procedimientos que, en buena medida, quedarán a criterio de cada escuela. En diálogo con El Litoral, la funcionaria adelantó que todos los sectores del establecimiento podrán verse afectados al dictado de clases, para poder hacer cumplir el distanciamiento – noventa centímetros desde ahora-, y garantizar la eliminación de las burbujas. "Todo podrá usarse para el dictado de clases; desde las galerías y salones de actos, hasta los patios", graficó.

































