- Los nuevos derechos constituyen un capítulo especial en nuestro proyecto, junto con el de poder ciudadano. Si nosotros queremos generar un nuevo poder, más allá de los poderes que ya existen (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), tenemos que pensar en el Poder Ciudadano. Incorporamos todo un capítulo que prevé mecanismos de participación popular, de democracia semidirecta; y plantea que el Estado tiene la responsabilidad de fomentar esa organización. Ese poder ciudadano creo que es un rango distintivo porque también intenta esto de generar organización bajo la idea de comunidad organizada para empezar a superar los límites de esta democracia delegativa. Por otra parte, respecto de los nuevos derechos, hay un hincapié muy fuerte en dos cosas. En primer lugar, la cuestión del trabajo, tanto formal como informal. Este último campo (informal) incluye desde el empleo en negro, pasando por emprendedores y monotributistas. Hoy, el paradigma del trabajo tradicional está en crisis y nuestra Constitución debe contemplar eso. En segundo término, incorporamos que todo el mundo tiene derecho a tener un pedazo de tierra para trabajar, y la obligación de que la provincia diseñe planes para que los arrendatarios se conviertan en propietarios.