La fuerte presencia de la oposición en la Cámara de Diputados de la Nación, en contraste con la hegemonía del oficialismo en el Senado, confluyeron para generar en el Congreso un escenario de mayorías ajustadas y dificultades para obtener consensos. A la consabida "grieta" política se sumaron los efectos de la crisis económica y las internas desatadas en el Gobierno.



































