La segunda semana de julio se caracterizó por el frío extremo que azotó a la franja central del país, por ende en el sur-sur santafesino se visualizaron paisajes poco frecuentes para el invierno en la región, con calles y veredas con agua congelada o reservorios, como piletas o estanques, escarchados. De más está decir que el césped amaneció desde el lunes teñido de blanco intenso.


































