Por Patricio Dobal
Tuvieron que pasar cuatro años y mucha agua sobre los rieles. En las últimas semanas, las formaciones de prueba iniciaron operaciones sobre el pedraplén ferroviario que tiene 14 kilómetros y atraviesa la laguna La Picasa, en el extremo sur santafesino. Se trata de un hito importante para la logística ferroviaria ya que las cargas desde Buenos Aires a Mendoza y viceversa debían desviarse de la ruta original en un periplo que insumía casi 24 horas más de viaje. Cuando la obra esté terminada hay ilusión por la reactivación de los servicios de pasajeros.
































