El sistema de salud en Rosario está en un momento crítico. Las autoridades sanitarias en su mayoría coinciden en que las restricciones no son suficientes. En una recorrida por esta ciudad se puede advertir gran circulación en las calles. Ayer, domingo, los espacios públicos como plazas y zonas cercanas al río Paraná se vieron repletos de gente. La mayoría con barbijo, pero algunas sin esa profilaxis. Como si nada pasase, miles de habitantes de la Cuna de la Bandera se lanzaron a disfrutar del domingo soleado. Algo que puede resultar peligroso en un contexto de hospitales y sanatorios con escasez de camas críticas.

































