Con el objetivo de preservar uno de los símbolos históricos de Rafaela, la Secretaría de Obras Públicas lleva adelante un plan de restauración progresiva del adoquinado, declarado patrimonio urbano protegido. El empedrado, presente en las calles céntricas de la ciudad, es intervenido bajo un procedimiento técnico estandarizado, adaptado al tránsito moderno.



































