Domingo Pío Falcone montó su carpintería en la ciudad más austral de la provincia de Santa Fe dos años después de haber empezado a trabajar con su hermano en otras carpinterías con apenas 17 años. Imaginemos este punto del país hace casi cien años… Los Falcone aprendieron y descubrieron su gusto por el oficio de la madera con 21 y 22 años cada uno, confiando en que podían montar su proyecto compartido y convertirlo en su medio de vida.


































