Existe una conexión directa entre el sexo biológico y el funcionamiento del sistema inmune, un punto clave, pues en la mayoría de casos no es el virus el que mata al paciente sino la reacción defectuosa de su sistema inmunológico. Tras la entrada del virus en el organismo, algunos pacientes producen una gran cantidad de moléculas inflamatorias que agravan la neumonía. Es la temida tormenta de citoquinas. La producción desaforada de estas moléculas es mucho más común en hombres que en mujeres, sobre todo en edades avanzadas. Además, los hombres mayores generan menos linfocitos T capaces de identificar y destruir a las células infectadas. Uno de los principales factores de riesgo para la covid es la edad, en parte porque el sistema inmune va envejeciendo y funciona cada vez peor. Pero esta senectud inmunitaria suele llegar antes en hombres que en mujeres, otro factor que explica parte de la diferencia entre sexos vista durante la pandemia.