Miedo, amenazas y el pedido de su abuela para que esperara a su fallecimiento hicieron que una joven demorara 11 años en denunciar a su tío por abuso sexual. El sometimiento se extendió entre los 6 y los 16 años de la víctima, concluyendo en 2009 cuando ella contó por primera vez lo que le estaba pasando. Esta semana se confirmó la prisión preventiva para el acusado.




































