El viernes 25 de junio por la tarde, Carlos Fernández de 72 años fue encontrado muerto con más de 150 puñaladas en su casa en el barrio Villa 9 de Julio en Tucumán. De acuerdo al testimonio de vecinos del anciano, un compañero de trabajo acudió a su departamento extrañado de que hacía dos días que no se presentaba a trabajar. Cuando ingresó a la propiedad, que encontró con la puerta semiabierta, vio el macabro hallazgo. En medio de un inmenso charco de sangre yacía el cuerpo sin vida del jubilado y según pudieron determinar las pericias posteriores, presentaba al menos 157 heridas de arma blanca distribuidas en distintas partes de su cuerpo.
































