Maniatado y con claros signos de haber sido apuñalado hasta la muerte. Así estaba el cuerpo de Roberto Aurelio Monzón el 6 de agosto de 2020, cuando lo encontró un grupo de pescadores en inmediaciones del Club Náutico Azopardo. A dos años del crimen, uno de los responsables suscribió un juicio abreviado y fue condenado a 8 años y medio de prisión.



































