Un encapsulamiento de una prótesis mamaria colocada varios años atrás llevó a María Laura a visitar a un médico de barrio Candioti Sur, en la ciudad de Santa Fe, que atendía en una vieja casona de calle Alberdi, a la vuelta de la cervecería. El lugar, que se anunciaba como consultorio para tratamientos estéticos, no era otra cosa que una clínica clandestina, que fue allanada por la justicia y clausurada por la municipalidad en agosto de 2021.



































