“El domingo pasado a la tardecita, volvía a casa después de tomar un café con unos amigos. Iba caminando por la calle La Pampa, crucé por la linda y arbolada Melián. A media cuadra veo que desde Martínez aparece un sujeto joven, con apariencia de linyera, bastante sucio y con una melena negra muy abultada. Camina hacia la esquina y vuelve a emprender la marcha en mi dirección. Yo bajé la cabeza para que al pasar cerca no se sienta intimidado y cada uno siguiera su rumbo, cuando de la nada, siento un fuerte golpe en el mentón y el cuello. No entendí lo que pasó y me tocó, grito, veo que el hombre tiene un palo en la mano, vuelvo a gritar y observé que seguía caminando como si no hubiera pasado nada”, afirmó en su relato, reiterado en una denuncia ante la Policía de la Ciudad.