“No vengo como funcionario, vengo como hermano de Ana María”, dijo el juez federal de Reconquista, Aldo Mario Alurralde, cuando tomó el micrófono en el centro de la sala de audiencias en la que minutos después iba a ser imputado por femicidio su cuñado, Santiago Darío F. “Mi pedido se centra en justicia”, destacó el magistrado, que recordó a la víctima como “una persona dulce y buena”. Alurralde habló en nombre de su familia y ante el juez Penal que interviene en el caso, José García Troiano, a quien se dirigió en su doble condición de afectado y “como hombre de derecho”. “Que sea un mensaje para la sociedad y para muchas mujeres que, por no estar solas, se dejan manipular y someter”. “Ayer en el Día de la Madre tuvimos que festejar con su hijo en el velorio”, sentenció.




































