La mercadería denunciada por ATE y ATEM como “faltante” en su stock, según la auditoría realizada por ellos mismos meses después de la transacción en litigio, corresponde, en el caso de ATE, a productos adquiridos por el sindicato a la mutual, y no directamente a los proveedores. Esto fue en el marco de la Campaña Escolar 2018 y del contenido del bolsón para afiliados. La denuncia se basa en una compra de guardapolvos, remeras, zapatillas, mochilas y útiles escolares por un monto de U$S 734.811. De este total, ATE asegura que solo fue entregado el equivalente a U$S 465.301, por lo que el faltante ascendería a U$S 269.510. Según las fiscales Laura Urquiza y Mariela Jiménez, “la mercadería nunca fue entregada al sindicato, ya que el acusado no presentó remitos ni comprobantes de entrega”, lo que invierte la carga de la prueba. No obstante, los bolsones armados manualmente por el sindicato fueron entregados, aunque contenían un 37% menos de mercadería respecto a lo encargado en la “estafa” denunciada. Según la crónica institucional, en dicha campaña ATE entregó 18.000 bolsones a un precio de $3.450 cada uno, lo que suma un total de $40.700.000, equivalente a U$S 2.626.451 al tipo de cambio de ese momento.