La Justicia de Familia santafesina resolvió concederla la posibilidad a un niño de llevar tres apellidos: el de su madre, su padre socioafectivo y, recientemente, el de su padre biológico. La sentencia ordenada por la jueza Marisa Malvestiti, del juzgado de Familia de San Cristóbal, dispuso que un niño de nueve años tenga dos apellidos paternos además del de su madre y, por lo tanto, no se aplique el artículo 558 del Código Civil y Comercial que establece que ninguna persona puede tener más de dos vínculos filiales.


































