El comienzo de los ataques ígneos se produjo a las 2.15 de ese miércoles, en Lisandro de la Torre al 3200, entre las calles Francia y Saavedra, en el centro de la ciudad. Los vehículos afectados allí fueron un Jeep Renegade y un Volkswagen Passat. Según el peritaje de la Agrupación de Bomberos Zapadores, el Passat estaba estacionado en cambio, delante del Jeep, y al alcanzar el fuego la caja de cambios se produjo una reacción que lo impulsó tres metros hacia atrás, chocando contra la trompa del otro coche siniestrado, ampliando así el peligro por el crecimiento de las llamas, que llegaron a quemar la copa de los árboles.