Nahir Galarza, la joven condenada a prisión perpetua por el crimen de su novio Fernando Pastorizzo en 2017 en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, decidió levantar la huelga de hambre que mantenía desde hace ocho días en reclamo de que se reanuden las visitas familiares en el penal en el que permanece alojada.



































