Una decena de ladrones aterroriza a los vecinos de los barrios Guadalupe y Guadalupe Oeste. Los delincuentes son jóvenes, algunos de ellos menores de edad. Recorren las calles a pie, tanteando las puertas y portones de las casas. Buscan algún punto débil para poder irrumpir y saquear. Las cámaras de vigilancia de los vecinos los detectan cada noche, paseando con absoluta impunidad.

































