En la madrugada de este lunes 25 de marzo, los choferes de la empresa estatal Movi decidieron dejar de prestar servicio luego que un trabajador encontrara una nota amenazante en el interior de la unidad en la que tenía que salir a trabajar. Un rato más tarde, la misma determinación tomaron los conductores de la empresa privada Rosario Bus, por lo que Rosario se quedó sin transporte urbano de pasajeros.




































