Había que pisar fuerte de entrada, marcar diferencias, “presentar credenciales” y desnudar esas intenciones de protagonismo que Colón tiene y para lo que está obligado. Y lo hizo. Aunque el gol de Lago llegó en el momento en el que el rendimiento del equipo había decaido, después de una larga media hora en la que Colón demostró que está para pelear por algo con más argumentos que el rival.

































