"Pasaron más de 20 años desde los primeros casos en los que los clubes argentinos perdieron jugadores por la patria potestad, los hermanos Esteban y Nicolás Cambiasso dejaron Argentinos Juniors en 1996 para irse sin escalas a las inferiores del Real Madrid. Tiempo después lo sufrió Boca con Fabricio Coloccini y a ellos le siguió un tendal de pibes que emigraron sin el consentimiento de sus clubes, proyectos que se convirtieron en estrellas, otros que alternaron buenas y malas y varios que cayeron en el ostracismo y a los que con el pasar del tiempo les perdimos el rastro", explicaba hace tiempo un informe espectacular de TyC Sports.


































