Las cartas están echadas y ha llegado la hora de los "bifes". El partido con All Boys es una final y así se debe tomar. Colón llega a esta instancia con inferioridad deportiva, luego de haber sido un gran animador -casi absoluto- de esa zona B en la que la gran irregularidad que tuvo el equipo lo llevó a ocupar el sexto puesto cuando, en realidad, lideró la zona durante buena parte del torneo. Ya se hizo una primera evaluación de los por qué, pero ahora comienza un "torneo nuevo" aunque no hay lugar posible para el error. Trastabillar una vez más significaría quedar eliminado de la competencia. Y la prueba más dura es la de este partido, porque Colón visita a un rival que se hizo fuerte en su cancha y que cuenta con dos, de tres resultados, que lo favorecen.


































